La bolsa brasileña sube un 5% y el real se aprecia más de un 2% tras la primera vuelta en las elecciones en Brasil
Los últimos días de campaña, cuando la intención de voto del ultraderechista se disparó, la Bolsa comenzó a cerrar al alza, grupos de diputados osaron mostrar su apoyo al probable ganador y los evangélicos lo ungieron como su favorito.
El principal índice de la bolsa brasileña, Bovespa, sube alrededor de un 3% en los primeros compases de la sesión. El real brasileño también responde con subidas a los resultados de primera vuelta de las elecciones presidenciales, en las que ha ganado el ultra conservador Jair Bolsonaro.
Bolsonaro ha logrado la victoria con el el 46,6% de los votos, seguido por el candidato izquierdista del Partido de los Trabajadores (PT), el candidato asignado por Lula, Fernando Haddad que obtuvo el 28,4%.
Dado que ningún candidato ha conseguido más del 50% de los votos la victoria definitiva se decidirá en una segunda vuelta que se celebrará el próximo 28 de octubre. En tercera posición se ha quedado el exgobernador y candidato del Partido Democrático Laborista (PDT), Ceará Ciro Gomes, que ha obtenido el 12,5% de las papeletas.
El real brasileño también responde con subidas al resultado electoral. La divisa se aprecia más de un 2% frente al euro y el dólar, situándose en niveles de agosto. Como el resto de monedas emergentes, el real ha sufrido por la fortaleza del dólar. El dólar se intercambia a 3,7 reales y el euro a 4,31 reales.
Muchas empresas españolas se juegan mucho en Brasil. Un total de 22 empresas del selectivo español tiene estos días el alma en vilo por los más de 20.000 millones que ingresan en Brasil. Santander y Telefónica son de las compañías expuestas al país de Latinoamerica. Ambas compañías cotizan con claras subidas en una jornada bajista para el Ibex 35.
También las encuestas han fallado. Ningún sondeo logró calibrar el exponencial crecimiento del líder ultraderechista. La última, conocida el sábado por la noche, apuntaba que obtendría un 40% de los votos válidos, 6 puntos menos de los que finalmente ha logrado. La misma falta de acierto que en Estados Unidos con la victoria de Donald Trump, el triunfo del Brexit o el rechazo al proceso de paz de Colombia. Como ya ocurriese, de hecho, en las últimas elecciones brasileñas. Cuando todo parecía destinado a una segunda vuelta entre Dilma Rousseff y Marina Silva, el candidato de centro derecha Aécio Neves se impuso a Silva. Finalmente, Dilma recibió 54 millones de votos y Neves, 51. Brasil quedó partido por la mitad y, desde entonces, el país parecía a merced de los elementos. Ahora, tiene ante sí el desafío de evitar que la senda autoritaria que cabalga por el mundo se consolide en su país o dar una lección en defensa de los valores democráticos.
