Los datos de octubre y noviembre fueron revisados para mostrar 58.000 empleos más de lo reportado previamente, lo que también es una buena noticia para el mercado laboral.
El año pasado, la economía estadounidense creó 2,6 millones de empleos, por encima de los 2,2 millones en 2017.
A pesar de todo, la tasa de desempleo de Estados Unidos subió hasta el 3,9% desde 3,7% en noviembre. Se trata del nivel más alto en cinco meses, pese a lo cual, no es considerado un dato negativo porque el alza se ha producido porque la tasa de participación en el mercado laboral aumentó al 63,1%, la más alta desde septiembre de 2017. De hecho, la tasa de desempleo se mantiene muy por debajo del nivel que los banqueros centrales consideran sostenible a largo plazo.
Y otra de las buenas noticias de los datos publicados hoy por el Departamento de Trabajo es que las ganancias promedio por hora aumentaron el 3,2% respecto al año anterior, más de lo proyectado y alcanzando el ritmo más rápido desde 2009.
Artículo elaborado con información de Reuters y Bloomberg.
