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Noticias 10 de agosto

Los mercados se mantienen cerca de máximos históricos, con el S&P 500 y el Nasdaq operando levemente positivos tras el cierre récord del viernes. El dato de empleo más débil redujo la presión sobre la Fed y llevó al mercado a recortar la probabilidad de una subida de tasas en septiembre, aunque el foco ahora pasa al CPI del miércoles.

JPMorgan elevó nuevamente su objetivo para el S&P 500, de 7.800 a 8.000 puntos, apoyado en una temporada de resultados sólida y en una monetización más rápida de IA por parte de las hyperscalers. Aun así, el debate de fondo es la calidad de esas ganancias: el crecimiento reportado del S&P luce mucho más fuerte cuando incluye ganancias contables por participaciones privadas, pero se modera al excluir efectos no realizados.

Esa diferencia importa. El mercado empieza a separar compañías con utilidades reales y ventas cobradas —como Palantir— de aquellas donde parte del resultado depende de valorizaciones de activos no cotizados. En IA, el exceso probablemente no aparecerá primero en acciones, sino en bonos: costo de financiamiento, spreads y sostenibilidad del capex serán las señales a monitorear.

Berkshire también refuerza el tono constructivo: la compañía recompró cerca de USD 4.500 millones en acciones propias y volvió a ser compradora neta de acciones por casi USD 20.000 millones en el trimestre. La señal es clara: con tasas altas, el capital todavía busca calidad, flujo de caja y activos con capacidad de sostener retornos.

Europa opera prácticamente sin cambios, con el Stoxx 600 cerca de máximos recientes y mejor comportamiento relativo en tecnología. Los bonos se mantienen estables, con el bund alemán alrededor de 3,14% y el gilt británico cerca de 4,93%, reflejando una sesión de espera antes del dato de inflación en EE.UU.

La región sigue condicionada por dos fuerzas: resultados corporativos que aún sostienen el mercado y petróleo elevado que limita el margen de los bancos centrales. Mientras el crudo siga por encima de USD 84, Europa continuará más expuesta a presión sobre márgenes e inflación.

Asia vuelve a mostrar señales positivas desde la cadena de IA. TSMC reportó un crecimiento mensual de ventas de 45%, confirmando que la demanda de hardware y capacidad avanzada sigue firme. Además, Sony y TSMC estarían evaluando una inversión conjunta de ¥1 billón en Japón, reforzando la expansión regional de infraestructura tecnológica.

La competencia china en IA también gana relevancia. Modelos mucho más baratos no necesariamente son negativos para chips: si reducen el costo de uso, pueden acelerar adopción, multiplicar demanda de inferencia y sostener consumo de memoria, redes y capacidad de cómputo. La presión estaría más en márgenes de software que en el volumen estructural de hardware.

El yen se debilita hacia 158,85 por dólar, manteniendo a Japón y Asia en el centro de la lectura global de liquidez, carry trade y apetito por riesgo.

El petróleo vuelve a superar los USD 84 por barril, impulsado por la falta de un acuerdo definitivo sobre Hormuz y nuevos riesgos de seguridad en la región. Aunque Irán señaló que un acuerdo con Omán estaría cerca, el mercado sigue incorporando una prima de riesgo energética.

El oro se mantiene firme tras su mejor semana en siete meses. La combinación de empleo más débil, petróleo elevado y bancos centrales con menor margen de acción sostiene la demanda por activos reales. La compra de oro por parte de China refuerza esa lectura de diversificación y cobertura monetaria.

En cripto, el tono es levemente negativo, con Bitcoin y Ether retrocediendo de forma moderada. El mercado sigue priorizando macro, tasas, petróleo y resultados corporativos por encima de catalizadores propios del sector.

El mercado sigue constructivo, pero menos complaciente. El S&P puede tener espacio hacia 8.000 si earnings, IA y tasas acompañan; ir mucho más allá exige ganancias más limpias, menor presión energética y evidencia clara de retorno sobre capex.

Para portafolios, la lectura favorece calidad, flujo de caja real, infraestructura de IA y activos reales. La clave será distinguir entre ganancias contables y ganancias operativas, y vigilar el mercado de bonos como primer indicador de exceso en el ciclo de inversión en inteligencia artificial.

@ Marex/ Stella Capital