Noticias 10 de julio
Los mercados llegan al cierre de la semana con una pausa en el rebote reciente, en un contexto todavía frágil. Si bien el tono general mejoró en los últimos días, el movimiento sigue teniendo un componente principalmente técnico y no de convicción plena. La atención continúa centrada en dos factores: la evolución del frente diplomático en Medio Oriente y el dato de inflación de marzo en Estados Unidos, que será determinante para calibrar el próximo tramo de tasas y múltiplos.
En Estados Unidos, los futuros del S&P 500 operan prácticamente sin cambios, luego de una racha de siete jornadas consecutivas de subas que dejó al índice encaminado a su mejor semana en casi un año. Aun así, el mercado sigue mostrando señales de cautela. El rebote acumulado se sostuvo, en gran parte, por cierre de posiciones cortas y no por una entrada clara de dinero nuevo, lo que vuelve al rally más vulnerable ante cualquier decepción en las conversaciones del fin de semana. El foco principal sigue puesto en la posibilidad de que el alto al fuego avance hacia un acuerdo más duradero, aunque persisten dudas relevantes por la falta de normalización del tránsito en el Estrecho de Ormuz y por los ataques continuos sobre infraestructura energética crítica.
En renta fija, los rendimientos repuntan levemente, con el Treasury a 10 años en torno a 4,29%, mientras el mercado se prepara para el dato de CPI de marzo, donde se espera una aceleración importante del componente general, impulsada por la suba de la gasolina, que ya superó los USD 4 por galón por primera vez en más de tres años. La lectura es clara: si la inflación sorprende al alza, el mercado podría volver a poner presión sobre la parte larga de la curva y reabrir el debate sobre tasas altas por más tiempo. El dólar, en ese marco, se mantiene relativamente estable tras una semana de debilidad.
A nivel sectorial, la señal más constructiva sigue viniendo desde tecnología, y especialmente desde el complejo de semiconductores e inteligencia artificial. El sector mantiene fortaleza relativa, apoyado por señales de monetización real del capex en IA. En particular, el mercado recibió positivamente la confirmación de que la división de nube de Amazon ya genera más de USD 15.000 millones en ingresos vinculados a servicios de inteligencia artificial. Al mismo tiempo, la bifurcación dentro del sector se profundiza: semiconductores al alza, software más presionado por el riesgo de disrupción asociado a nuevos modelos de IA.
En Europa, las bolsas avanzan, con el Stoxx Europe 600 subiendo 0,6%, apoyado tanto por el mejor tono en Medio Oriente como por señales algo más favorables en otros frentes geopolíticos. Sin embargo, el trasfondo sigue siendo delicado. La región permanece altamente expuesta al shock energético y el mercado continúa incorporando entre dos y tres subas adicionales del BCE este año. En renta fija, los rendimientos del bund alemán y del bono británico suben algunos puntos básicos, reflejando que la mejora en sentimiento todavía no alcanza para desmontar del todo la preocupación por inflación. Una eventual consolidación del alto al fuego en Medio Oriente, sumada a señales de distensión en Ucrania, podría convertirse en un soporte adicional para los activos europeos en la próxima semana.
En Asia, el desempeño es más estable, con una mejora marginal del apetito por riesgo a nivel global. El foco se va desplazando gradualmente desde la guerra hacia los fundamentales, aunque la región sigue siendo muy sensible al petróleo, al dólar y a cualquier interrupción adicional en el frente energético. El yen se debilita levemente, en línea con un mercado que todavía no abandona del todo la prudencia.
En materias primas, el petróleo repunta moderadamente, con el WTI subiendo hacia USD 99 y el Brent en torno a USD 96-97, aunque ambos se encaminan igualmente a su mayor caída semanal en varios meses tras el alto al fuego. El punto importante es que, pese a la corrección reciente, el daño energético todavía no puede darse por resuelto: el Estrecho sigue sin normalizarse plenamente y la infraestructura regional continúa bajo tensión. Por eso, la baja del crudo alivió el peor escenario inmediato, pero no eliminó el riesgo de nuevas disrupciones. El oro cae alrededor de 0,4%, aunque mantiene su perfil defensivo en un entorno todavía incierto.
En criptomonedas, el tono es algo más débil, con Bitcoin y Ether retrocediendo cerca de 0,9%, en un movimiento coherente con una jornada de consolidación más que de toma agresiva de riesgo.En síntesis, el mercado cierra la semana con una mejora relevante respecto del pánico reciente, pero sin una validación definitiva. El rally de los últimos días fue importante, aunque todavía frágil. La clave pasa ahora por dos eventos: el dato de inflación en Estados Unidos y el resultado de las conversaciones diplomáticas del fin de semana. Si ambos acompañan, el rebote puede extenderse; si decepcionan, la reversión podría ser rápida. Por ahora, el mensaje sigue siendo el mismo: mejor tono, sí; resolución definitiva, todavía no.
@ Marex/ Stella Capital
