Noticias 11 de febrero
Estados Unidos
- El foco del mercado giró bruscamente tras la publicación del dato de empleo. Las nóminas no agrícolas sorprendieron al alza con 130.000 nuevos puestos frente a los 67.000 esperados, mientras que la tasa de desempleo descendió a 4,3% (vs. 4,4% previsto). Este resultado refuerza la narrativa de una economía que no se enfría de forma abrupta y reduce la probabilidad de recortes de tasas en el corto plazo. Si bien el posicionamiento procíclico permitió absorber inicialmente el dato sin sobresaltos, es probable que la volatilidad repunte a medida que el mercado ajuste expectativas de política monetaria y desplace el foco hacia el IPC del viernes.
- En paralelo, la temporada de resultados del 4T mantiene un tono constructivo. Con 317 compañías reportadas (casi dos tercios del S&P 500), 10 de 11 sectores muestran crecimiento interanual de utilidades, con Tecnología registrando expansión de doble dígito por décimo trimestre consecutivo y Communication Services por sexto. El único sector rezagado marginal es Consumo Discrecional (-0,1% a/a). La lectura agregada es positiva, aunque con mayor dispersión sectorial, especialmente en negocios sensibles al capex en IA.
- La narrativa de disrupción por inteligencia artificial continúa expandiéndose. Tras afectar software, ahora alcanza a servicios financieros, luego de que nuevas herramientas de planificación fiscal automatizada generaran ventas en nombres como Raymond James, Charles Schwab, LPL y Morgan Stanley. No obstante, el sesgo constructivo se mantiene en bancos regionales y de inversión, donde las valuaciones y el apalancamiento operativo ofrecen una ecuación riesgo-retorno más atractiva.
Europa
- El tono europeo fue más contenido, con cautela en sectores expuestos a tecnología y ciclo global. La atención permanece en el impacto indirecto del endurecimiento de expectativas monetarias en EE.UU. y en la sensibilidad de las exportadoras al ciclo asiático. La evolución del dólar y de las tasas largas estadounidenses sigue siendo un factor clave para el apetito por riesgo en la región.
Asia y Japón
- Japón continúa en el centro del radar macro. Tras la contundente victoria electoral de Sanae Takaichi, el Nikkei reaccionó con un avance del 5%, respaldado por expectativas de estímulo fiscal y recortes de impuestos. Sin embargo, el foco estructural está en el mercado de bonos: con un ratio deuda/PIB cercano al 240% y pagos de intereses alrededor del 3% (máximos en tres décadas), el margen de error es reducido. Aunque cerca del 90% de los JGB está en manos domésticas —lo que mitiga el riesgo de un evento abrupto— la combinación de expansión fiscal, inflación persistente y deterioro demográfico mantiene latente la presión sobre la curva. En el frente geopolítico, aumentó el tono entre China y Taiwán tras una venta de armas estadounidense por USD 20.000 millones, lo que reintroduce una prima de riesgo para semiconductores y cadenas de suministro asiáticas.
Macro y Consumo
- Las ventas minoristas de diciembre mostraron 0,0% m/m (grupo de control -0,1%), lo que llevó a una revisión del crecimiento del PIB del 4T desde 4,2% a 3,7%. No obstante, en términos no ajustados estacionalmente, las ventas ex-alimentos alcanzaron un máximo histórico, recordando la complejidad de los ajustes de diciembre. La economía, en síntesis, parece transitar una desaceleración ordenada más que una contracción abrupta.
Divisas, Commodities y Cripto
- El dólar mostró firmeza tras el NFP, mientras los rendimientos largos ajustaron expectativas ante una Fed menos inclinada a recortes inmediatos. En metales preciosos, el oro continúa actuando como activo de cobertura estructural, aunque la fortaleza del empleo podría limitar el impulso táctico en el corto plazo. Bitcoin permanece bajo presión, cotizando por debajo de los USD 67.000, reflejando sensibilidad a la liquidez global y menor tolerancia al riesgo.
El dato de empleo reafirma la resiliencia macro y complica la narrativa de recortes inminentes. La temporada de resultados sigue siendo el principal sostén del mercado, aunque con mayor dispersión y creciente escrutinio sobre la rentabilidad del capex en IA. En paralelo, Japón y el frente China–Taiwán introducen variables estructurales que podrían amplificar la volatilidad global. El mercado continúa siendo procíclico, pero con menor margen para complacencia.
@ Marex/Stella Capital
