Noticias 12 de junio
Estados Unidos- Wall Street mantiene un tono positivo tras su mejor jornada en dos meses. Los futuros del S&P 500 avanzan alrededor de 0,4% y los del Nasdaq 100 suben cerca de 0,3%, extendiendo el rebote de ayer, cuando el mercado pasó de pérdidas a ganancias luego de que Trump cancelara los ataques previstos contra Irán y señalara que las conversaciones habían avanzado al más alto nivel del liderazgo iraní.
El movimiento fue relevante porque logró imponerse incluso a un dato de inflación mayorista más fuerte de lo esperado. El PPI de mayo subió 1,1% mensual, frente al 0,7% esperado, y alcanzó 6,5% interanual, su nivel más alto desde 2022. Sin embargo, la mayor parte del repunte vino del componente energético, especialmente gasolina mayorista, mientras que la inflación subyacente fue más contenida. Por eso, el mercado interpretó que el verdadero factor a vigilar no es una presión generalizada de demanda, sino la evolución del petróleo.
La caída del crudo ayudó a relajar el frente de tasas. El Treasury a 10 años retrocede hacia 4,48%, desde 4,55% en la sesión previa, reflejando la idea de que una desescalada real en Medio Oriente podría moderar el impulso inflacionario sin necesidad de una respuesta más agresiva de la Fed. Esta lectura volvió a favorecer activos de riesgo, especialmente tecnología, industriales y materiales.
En tecnología, el foco sigue puesto en inteligencia artificial e infraestructura digital, pero el evento central del día es el debut de SpaceX. La compañía colocó su IPO a USD 135 por acción, levantando USD 75.000 millones a una valoración cercana a USD 1,75 billones, la mayor salida a bolsa de la historia. El mercado paralelo ya proyecta una apertura entre USD 175 y USD 181, lo que llevaría la valoración implícita cerca de USD 2 billones.
Esto confirma un apetito muy fuerte por activos de crecimiento, aunque también eleva el debate sobre valoraciones exigentes y absorción de liquidez.
La atención también estará en la lectura preliminar de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan. El consenso espera un rebote hacia 46 puntos desde el mínimo histórico de 44,8 registrado en mayo. Un dato mejor ayudaría a confirmar que la caída del petróleo empieza a mejorar la percepción del consumidor, especialmente en los segmentos más golpeados por los precios de la energía.
Europa acompaña con claridad el mejor tono global. El Stoxx Europe 600 avanza alrededor de 1,5%, recuperando terreno tras el optimismo de Wall Street y la fuerte caída del petróleo. La región se beneficia especialmente del alivio energético, dado que venía siendo una de las más vulnerables al shock de crudo por su dependencia de importaciones y por la presión sobre márgenes industriales.
Los bonos europeos también muestran mejor comportamiento. La caída de rendimientos, especialmente en Reino Unido, refuerza el rebote en activos de riesgo y ayuda a sectores sensibles a duration. El movimiento es positivo, pero todavía debe interpretarse como táctico: Europa sigue dependiendo de que el alivio en petróleo se sostenga y de que las negociaciones con Irán no vuelvan a deteriorarse.
El punto clave sigue siendo Ormuz. Aunque el mercado celebra la posibilidad de un acuerdo, todavía no hay confirmación formal por parte de Teherán. Mientras la reapertura del Estrecho no sea efectiva y sin restricciones, la prima de riesgo sobre energía podría mantenerse elevada, incluso si se firma un entendimiento político durante los próximos días.
Asia también registra una reacción positiva, con el índice regional subiendo alrededor de 2,8% y Corea del Sur liderando el movimiento. La región captura el fuerte rebote de Wall Street, especialmente en tecnología y semiconductores, después de varios días de presión sobre el trade de inteligencia artificial.
El tono constructivo responde a dos factores: el alivio geopolítico y la persistencia de la narrativa estructural de IA. Sin embargo, también aparecen señales de mayor disciplina. Algunos bancos globales empiezan a limitar el apalancamiento sobre grandes fabricantes asiáticos de chips, lo que sugiere que el mercado reconoce que el posicionamiento ya está exigido y que las valoraciones requieren resultados cada vez más sólidos.
Asia sigue siendo una de las principales beneficiarias del ciclo de IA por su exposición a semiconductores, memoria y hardware avanzado, pero también es una de las regiones más sensibles a shocks externos: petróleo, divisas, comercio y flujos globales hacia tecnología.
El petróleo vuelve a ser el principal catalizador macro. El Brent cae cerca de 3,3% y se aproxima a la zona de USD 88, lo que marcaría uno de los niveles más bajos desde el inicio de la guerra. Esta corrección es clave porque reduce de forma directa uno de los mayores riesgos del año: una nueva ola inflacionaria impulsada por energía.
La baja del crudo también cambia la lectura para la Fed. Si el Brent logra estabilizarse cerca de USD 85, el aporte del petróleo a la inflación estadounidense sería manejable; si cae hacia USD 80 bajo un acuerdo real, el impacto inflacionario se reduciría aún más. Por el contrario, cualquier ruptura de las negociaciones podría revertir rápidamente este alivio y volver a presionar tasas.
El oro se mantiene prácticamente estable, señal de que el mercado está reduciendo cobertura geopolítica, pero sin abandonar del todo la protección. El dólar deja de caer, aunque no muestra una recuperación agresiva, consistente con una sesión de mayor apetito por riesgo, pero no de complacencia total.
En criptomonedas, el tono es levemente positivo. Bitcoin y Ether registran avances moderados, acompañando la mejora general del apetito por riesgo. Aun así, el liderazgo del rebote sigue estando claramente en equity, tecnología e infraestructura de IA, no en criptoactivos.
El mercado cierra la semana con un cambio importante de narrativa: la inflación mayorista fue más alta de lo esperado, pero la caída del petróleo permitió que los inversionistas se concentraran en el posible alivio geopolítico. La clave sigue siendo si el acuerdo con Irán se confirma y si Ormuz se reabre de forma efectiva. Mientras tanto, SpaceX se convierte en el gran termómetro del apetito por crecimiento, valuaciones elevadas y nueva liquidez hacia activos de innovación.
Para portafolios, el sesgo mejora tácticamente, pero exige disciplina. La caída del petróleo favorece acciones, bonos e industriales sensibles a energía, mientras que tecnología e IA mantienen soporte estructural. Sin embargo, la concentración de flujos hacia SpaceX, Anthropic y OpenAI, junto con niveles bajos de efectivo en fondos, deja menos margen de error. El rally puede extenderse si se confirma la desescalada, pero cualquier desmentido formal desde Teherán podría revertir rápidamente petróleo, tasas y sentimiento.
@ Marex/ Stella Capital
