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Noticias 14 de mayo

Los mercados estadounidenses mantienen un tono constructivo, nuevamente apoyados en tecnología e inteligencia artificial. Los futuros del Nasdaq 100 avanzan alrededor de 0,2%, con el índice encaminándose a nuevos máximos históricos, mientras el S&P 500 se mantiene firme tras cerrar en 7.444 puntos. El liderazgo sigue concentrado en semiconductores, aunque la amplitud del mercado es más débil de lo que sugieren los índices: en la sesión previa, aproximadamente dos tercios de las acciones del S&P 500 cerraron en rojo, mientras Nvidia, Micron y otros nombres ligados a IA sostuvieron el avance del Nasdaq.

Nvidia extiende su rally por sexta sesión consecutiva y vuelve a ser el principal motor del mercado, impulsada por dos factores: la posibilidad de flexibilización en ventas de chips hacia China y la presencia de Jensen Huang en la cumbre Trump–Xi en Beijing. Según el reporte, EE.UU. aprobó la venta de chips Nvidia H200 a una decena de firmas chinas, incluyendo Alibaba, Tencent, ByteDance y JD.com; sin embargo, las entregas aún no se han concretado y dependen de la postura final de Beijing. Un desbloqueo efectivo sería un catalizador muy fuerte para todo el sector de semiconductores.

La noticia de Cisco refuerza la misma narrativa. La compañía sube con fuerza en premarket tras elevar sus pedidos vinculados a IA de USD 5.000 millones a USD 9.000 millones, confirmando que el ciclo de inversión en infraestructura tecnológica sigue vivo y se está extendiendo más allá de los fabricantes puros de chips. Aun así, el mercado también muestra señales de concentración y posible fatiga: Intel y Micron toman una pausa, y los múltiplos de semiconductores empiezan a verse más exigentes frente a sectores rezagados.

En el frente macro, el mercado sigue desafiando datos de inflación adversos. El PPI de abril subió 1,4% mensual, muy por encima del 0,5% esperado, y alcanzó 6% interanual, su nivel más alto desde diciembre de 2022. A pesar de esto, el Nasdaq marcó nuevos máximos, lo que muestra la fortaleza del trade de IA, pero también una posible desconexión entre equity y bonos. El Treasury a 10 años se mantiene cerca de 4,45%-4,46%, mientras los tramos de 20 y 30 años cruzaron el 5%, reflejando que el mercado de renta fija sigue mucho más preocupado por inflación y déficit que la renta variable.

La transición en la Fed también añade complejidad. Kevin Warsh fue confirmado como nuevo presidente de la Reserva Federal en una votación muy ajustada, mientras varios miembros del FOMC mantienen un tono hawkish y no descartan subidas si la inflación persiste. Esto limita la narrativa de una Fed más dovish y obliga al mercado a depender más de earnings y crecimiento tecnológico que de una relajación monetaria rápida.

Las bolsas europeas acompañan el tono positivo global, con el Stoxx Europe 600 subiendo alrededor de 0,5%, apoyadas por la mejora del sentimiento y por cierta recuperación en nombres corporativos. Sin embargo, el rebote sigue siendo más táctico que estructural, porque Europa continúa especialmente expuesta a energía, tasas largas y debilidad relativa del crecimiento.

En renta fija, los bonos europeos muestran una leve recuperación, con caídas moderadas en los rendimientos de Alemania y Reino Unido. Este alivio ayuda después de la presión reciente generada por petróleo e inflación, aunque no elimina el problema de fondo: si el crudo se mantiene alto o si la reapertura de Ormuz se retrasa, Europa vuelve a quedar atrapada entre inflación importada y crecimiento débil.La cumbre Trump–Xi introduce un posible catalizador positivo para la región. Ambos líderes acordaron que el Estrecho de Ormuz debe permanecer abierto y que Irán no puede tener armas nucleares. Si China logra presionar de forma efectiva a Teherán —considerando que compra cerca del 80% del crudo iraní—, Europa sería una de las principales beneficiadas por la reducción de la prima energética.

Asia avanza de forma moderada, con el MSCI Asia Pacific subiendo cerca de 0,2%, aunque con señales mixtas. La región se beneficia del mejor ánimo alrededor de la cumbre Trump–Xi, que desplaza parcialmente el foco desde la guerra en Medio Oriente hacia una posible reapertura comercial y menor tensión tecnológica. El punto central para Asia es China. La cumbre en Beijing ya produjo titulares relevantes sobre Ormuz, Irán y cooperación económica bilateral. Además, la posible venta de chips H200 a empresas chinas puede convertirse en un catalizador importante para el sector tecnológico regional si se destraban las entregas. No obstante, el mercado sigue atento a la reacción de Beijing, ya que las aprobaciones estadounidenses no garantizan compras efectivas por parte de las firmas chinas.

En China, los índices retrocedieron desde máximos por toma de ganancias, mientras Japón y Singapur también mostraron algo de cansancio. Esto sugiere que el rally asiático sigue vivo, pero no exento de agotamiento tras el fuerte avance reciente en tecnología.

El petróleo se mantiene elevado, con el Brent cerca de USD 106 y el WTI alrededor de USD 101, aunque sin una nueva aceleración en la jornada. El mercado sigue incorporando una prima de riesgo geopolítico, pero los titulares de la cumbre Trump–Xi ayudan a moderar el temor de una escalada inmediata.Aun así, la normalización no será rápida. El reporte señala que, incluso si Beijing presiona a Teherán y se avanza hacia una reapertura, los CEOs de Shell y Chevron advierten que llevaría meses normalizar completamente el flujo energético. El déficit acumulado de barriles no se corrige en una semana, por lo que el petróleo seguirá siendo una variable clave para inflación, bonos y bancos centrales.

El oro sube levemente y conserva su rol de cobertura, en un contexto donde la inflación sigue alta, las tasas largas están presionadas y el riesgo geopolítico aún no desaparece. El dólar se mantiene estable, mientras en criptomonedas el tono es ligeramente negativo, con Bitcoin y Ether corrigiendo marginalmente tras las subidas recientes.

El mercado sigue sostenido por la narrativa de inteligencia artificial, pero el liderazgo está cada vez más concentrado en semiconductores y nombres específicos. Nvidia, Cisco y la posible reapertura tecnológica con China mantienen vivo el impulso, pero la inflación mayorista, las tasas largas por encima de 5% y el posicionamiento sistemático elevado aumentan el riesgo de una corrección de liderazgo. El tono sigue siendo constructivo, aunque desde aquí el rally necesita confirmación real: avances concretos en Beijing, entregas efectivas de chips a China, estabilidad en petróleo y resultados corporativos que justifiquen valuaciones cada vez más exigentes.

@ Marex / Stella Capital