Noticias 18 de agosto
Las acciones tecnológicas lideran las bajas globales, con el S&P 500 camino a su tercera jornada consecutiva de pérdidas y el Nasdaq 100 bajo mayor presión. El rebote de semiconductores de agosto se frena, mientras Nvidia vuelve a quedar en el centro del ajuste por la sensibilidad del sector al costo de financiamiento.
El verdadero foco está en los bonos largos. El Treasury a 30 años alcanza 5,33%, máximo desde 2007, y el 10 años se ubica cerca de 4,74%. La venta de deuda soberana es global: Alemania, Japón y Reino Unido también enfrentan presión en sus tramos largos. El mensaje es claro: los inversionistas exigen mayor compensación para financiar déficits elevados en un entorno de inflación energética persistente.
En consumo, Home Depot superó expectativas, con ingresos de USD 47.860 millones y ventas comparables creciendo 1,7%, aunque el mercado sigue atento a Target, Lowe’s y Walmart como termómetros del consumidor. El gasto no está roto, pero sí más selectivo: las canastas son más grandes, mientras el tráfico sigue débil.
El mercado también espera las actas del FOMC. La Fed no necesita endurecer formalmente para que las condiciones financieras se ajusten: la curva larga ya está haciendo parte de ese trabajo. Con petróleo elevado, diésel bajo presión y el próximo IPC llegando antes del FOMC de septiembre, el margen para una lectura complaciente sigue limitado.
Europa extiende la presión, con el Stoxx 600 encaminado a su quinta jornada consecutiva de pérdidas. La región enfrenta el mismo problema que EE.UU.: rendimientos largos al alza, riesgo energético y menor tolerancia a múltiplos exigentes.
El bono francés a 30 años toca su mayor nivel desde 2008, el gilt británico se acerca a 6% y Alemania paga la tasa más alta desde 2011 en deuda de largo plazo. El ajuste no es local: es una venta sincronizada de bonos soberanos.
En corporativos, BHP reportó un fuerte avance de ganancias apoyado por commodities, con el cobre superando por primera vez al mineral de hierro como principal fuente de ingresos. Frasers Group elevó su participación en Hugo Boss, aunque sin alcanzar control total.
Asia también opera bajo presión por el deterioro del apetito por riesgo y la tensión en tasas globales. Xiaomi reportó una caída de ganancias menor a la esperada, lo que ayuda a moderar temores sobre la escasez de memoria en smartphones.
La región sigue especialmente expuesta a Medio Oriente por energía y cadenas de suministro. Hormuz y Bab el-Mandeb permanecen como puntos críticos, con tránsito reducido y riesgo de nuevas disrupciones. El yen se debilita hacia la zona de 159,7 por dólar, manteniendo a Japón en el centro de la lectura global de carry trade, tasas y posibles respuestas de política monetaria.
El petróleo continúa firme, con el WTI cerca de USD 85 y el Brent alrededor de USD 91. La tregua con Irán expiró sin prórroga y la negociación sobre Hormuz está prácticamente paralizada. El riesgo no es solo el crudo spot, sino el diésel: los márgenes de refinería superan USD 100 por barril y los inventarios en EE.UU. están en mínimos desde 1996.
Ese canal es clave porque el diésel impacta agricultura, transporte y manufactura, con traslado rezagado a precios finales. Por eso, aunque el último CPI fue benigno, el mercado teme que agosto llegue con más presión energética.
El oro retrocede levemente, aunque sigue funcionando como cobertura estructural frente a tasas largas, deuda fiscal y geopolítica. En cripto, Bitcoin y Ether operan con tono débil, acompañando la reducción general de riesgo.
La sesión confirma que crudo, bonos y geopolítica forman una sola narrativa. La presión en tasas largas comprime múltiplos de tecnología, mientras el diésel mantiene vivo el riesgo inflacionario y el consumidor queda en el medio.
Para portafolios, el enfoque debe seguir siendo selectivo: menor beta indiscriminada, exposición disciplinada a IA de calidad, preferencia por compañías con flujo de caja visible y cobertura en activos reales. Nvidia el 26 de agosto y Jackson Hole el 28 serán los próximos puntos clave para medir la tensión entre fundamentos tecnológicos, tasas largas y política monetaria.
@ Marex/ Stella Capital
