Noticias 19 de agosto
Los mercados operan con tono mixto, pero la lectura de fondo es más clara: no se está vendiendo renta variable en general, se está vendiendo duración. El S&P 500 viene de tres sesiones consecutivas de retroceso desde máximos, mientras la presión se concentra en tecnología, semiconductores y memoria. El Nasdaq fue el más golpeado en la jornada previa, con caídas relevantes en Micron, SanDisk, Western Digital, AMD y Nvidia, al tiempo que salud, energía y consumo defensivo mostraron mejor comportamiento relativo.
El verdadero driver está en la parte larga de la curva. El Treasury a 30 años tocó 5,323%, su nivel más alto desde 2007, y el 10 años se mantuvo cerca de 4,74%. El movimiento no responde solo a inflación puntual, sino a prima por plazo y exceso de oferta: déficit fiscal elevado, deuda federal cercana a USD 40 billones y emisión corporativa récord, en buena parte financiando infraestructura de IA.
La respuesta del Tesoro cambió el tono táctico de la sesión: anunció que duplicará sus recompras de soporte de liquidez en los tramos largos, de USD 2.000 millones a USD 4.000 millones por operación. El 30 años cedió hacia 5,20%, ayudando a estabilizar futuros y reduciendo el catalizador inmediato de presión sobre múltiplos. Aun así, el mercado ya debate si esto es solo soporte técnico o el inicio de un control más explícito de la curva.
Las minutas del FOMC serán el foco de la tarde. La reunión de julio mantuvo la tasa en 3,50%-3,75%, pero con tres disidencias a favor de subir. Con una Fed sin guidance escrito, cada matiz será relevante para entender si el sesgo hawkish sigue ganando peso o si la pausa se mantiene como escenario base.
En corporativos, hay señales mixtas pero relevantes. Target elevó su guía anual y mostró comparables mejores a lo esperado, sugiriendo que el consumidor no está roto, aunque sí más selectivo. Moderna avanza con fuerza tras resultados positivos de fase 3 en su vacuna personalizada contra melanoma junto con Merck, un hito importante para terapias basadas en ARNm. En IA, el debate sigue pasando del crecimiento al financiamiento: Alphabet colocó deuda larga cerca de 6,4% y estructuras vinculadas a data centers de Meta pagaron más de 7,5%, confirmando que el costo de capital empieza a competir con la narrativa de crecimiento.
Europa intenta estabilizarse después de varias jornadas de presión, con rendimientos largos que ceden parcialmente tras el alivio en Treasuries. La región sigue expuesta al mismo problema global: tasas largas más altas, déficit fiscal, energía elevada y menor tolerancia a múltiplos exigentes.
El euro y la libra avanzan frente a un dólar más débil, pero el tono sigue prudente. La pregunta para Europa no es solo si las tasas suben o bajan, sino si el crecimiento de utilidades puede compensar un entorno de financiamiento más caro y petróleo sostenido cerca de niveles elevados.
La lectura regional sigue siendo defensiva: si la curva larga se estabiliza, Europa puede recuperar algo de terreno; si los rendimientos vuelven a subir, los sectores de mayor duración y menor crecimiento serán los más vulnerables.
Asia tuvo una sesión dura en tecnología. Samsung cayó 7,82%, SK Hynix retrocedió 9,75% y el Kospi perdió 5,80%, borrando cerca de KRW 135 billones de capitalización de Samsung en una sola jornada. El ajuste confirma que la presión no es solo estadounidense: cuando sube el costo de capital, el mercado castiga primero a los activos más ligados a crecimiento futuro, memoria y semiconductores.
Aun así, no se trata de un quiebre estructural de la tesis de IA. El problema es la combinación de posicionamiento, valuaciones exigentes y tasas largas. Mientras los bonos no se estabilicen, la cadena asiática de chips seguirá expuesta a movimientos bruscos, incluso si la demanda de fondo continúa sólida.
El yen se fortalece levemente frente al dólar, acompañando un entorno de menor apetito por riesgo y mayor sensibilidad a tasas globales.
El petróleo sigue siendo el segundo gran eje macro. El Brent se mantiene cerca de USD 91 y el WTI alrededor de USD 85, con Irán y Omán negociando el paso por Hormuz sin participación estadounidense y el bloqueo naval aún vigente. La Reserva Estratégica de Petróleo de EE.UU. está en su nivel más bajo desde 1982, lo que limita el margen de absorción ante nuevos shocks.
El oro mantiene soporte estructural. El metal cerró cerca de USD 4.383 y acumula un avance cercano a 11% desde inicios de agosto. La lectura es consistente con el entorno: tasas largas tensionadas, intervención del Tesoro para contener liquidez en la curva, riesgo geopolítico y búsqueda de activos reales. Además, los bancos centrales compraron un récord de 289 toneladas de oro en el segundo trimestre.
En cripto, el tono es mixto y secundario. Bitcoin y Ether siguen moviéndose más por apetito general de riesgo que por catalizadores propios, mientras el foco real del mercado continúa en bonos, petróleo, dólar y tecnología.
La sesión no refleja pánico, sino una rotación forzada por tasas. El VIX sigue bajo y la amplitud del mercado muestra que no hay venta indiscriminada: el castigo se concentra en duración, semiconductores y nombres de flujos lejanos, mientras sectores defensivos y energía resisten mejor.
El punto más importante es que la curva larga se convirtió en el verdadero árbitro del mercado. Si el 30 años se estabiliza por debajo de 5,25% y las minutas de la Fed no sorprenden con un tono más duro, podría haber un rebote táctico rápido en tecnología por desarme de coberturas. Pero si los rendimientos vuelven a subir, la presión sobre múltiplos de IA y semiconductores continuará.
Para portafolios, la lectura sigue siendo selectiva: mantener exposición a IA de calidad, pero con mayor disciplina en valuación, balance y flujo de caja. En paralelo, conservar exposición a activos reales y sectores defensivos sigue teniendo sentido mientras petróleo, prima por plazo y deuda fiscal sigan dominando la narrativa.
@ Marex/ Stella Capital
