Venezuela | Panamá

Noticias

Noticias 19 de mayo

Los mercados estadounidenses muestran un tono más débil, con los futuros del S&P 500 cayendo alrededor de 0,5% y el Nasdaq 100 retrocediendo cerca de 0,8%, en una señal de que el rally liderado por tecnología e inteligencia artificial empieza a perder impulso. La toma de ganancias vuelve a concentrarse en semiconductores y nombres ligados a IA, mientras el mercado empieza a cuestionar tanto la velocidad del movimiento como la capacidad real de monetización del enorme gasto en infraestructura tecnológica. El foco sigue puesto en tasas y energía.

El rendimiento del Treasury a 10 años vuelve a subir hasta la zona de 4,62%, máximos desde febrero de 2025, mientras el petróleo continúa por encima de USD 110 a pesar de una leve corrección intradía. El mercado interpreta cada vez más que el shock energético asociado a Irán y al Estrecho de Ormuz ya se está trasladando a inflación y expectativas de política monetaria más restrictiva.

La atención sigue centrada en Nvidia, cuyo reporte del miércoles es visto como el evento individual más importante del año para la renta variable global. El consenso espera ingresos cercanos a USD 78-79 mil millones, con whispers incluso superiores a USD 80 mil millones y una guía de segundo trimestre cercana a USD 90 mil millones. El mercado de opciones descuenta movimientos de ±8%-10% tras resultados, reflejando el enorme peso que tiene hoy la narrativa de IA sobre índices y valuaciones.

Al mismo tiempo, aparecen señales de mayor cautela dentro del propio ecosistema de semiconductores. El comentario del CEO de Seagate sobre la dificultad de escalar capacidad para atender la demanda de IA provocó fuertes ventas en memoria y almacenamiento, afectando a Micron, Western Digital y Sandisk. La señal de fondo es relevante: el mercado empieza a preguntarse si la infraestructura física podrá crecer al mismo ritmo que las expectativas de demanda.

También se observan señales técnicas menos favorables. El volumen negociado en ETFs ligados al Nasdaq superó ampliamente al del S&P 500, una anomalía que históricamente precedió correcciones importantes en semiconductores.

En este contexto, la renta variable estadounidense entra en una fase de mayor selectividad: tecnología sigue siendo el principal motor estructural, pero sectores defensivos como utilities, consumo básico y financieros empiezan a captar flujos nuevamente, especialmente aquellos vinculados al crecimiento energético que demandará la infraestructura de IA.

Europa muestra un mejor comportamiento relativo, con el Stoxx Europe 600 subiendo alrededor de 0,7%-0,8%, apoyado en medios, utilities y servicios financieros. La región se beneficia tácticamente de una rotación sectorial global fuera de tecnología, aunque el contexto macro sigue siendo complejo.En renta fija, los movimientos son mixtos. Alemania registra un leve repunte en yields, mientras Reino Unido encuentra algo de alivio tras la fuerte presión reciente sobre gilts. La libra cae cerca de 0,3% y el euro también retrocede frente al dólar.

A pesar del rebote, Europa sigue siendo especialmente vulnerable a un shock energético prolongado. La combinación de petróleo elevado, inflación importada y crecimiento débil mantiene un escenario estructuralmente más frágil que el de EE.UU. El mercado continúa viendo cualquier recuperación actual más como un rebote táctico que como el inicio de una tendencia sostenida.

Asia vuelve a mostrar debilidad, con Corea del Sur liderando las caídas. El Kospi retrocede con fuerza afectado por la corrección en semiconductores y nombres ligados a memoria, particularmente sensibles al ciclo de IA.La región, que había acompañado con fuerza el rally tecnológico global, empieza también a sentir el peso de valuaciones exigentes, dudas sobre monetización y el impacto del petróleo elevado sobre crecimiento e inflación.Japón vuelve a llamar la atención en renta fija, donde el rendimiento del bono a 10 años alcanzó niveles no vistos desde los años noventa antes de moderarse. La presión global sobre tasas largas ya no es un fenómeno exclusivamente estadounidense y empieza a extenderse claramente hacia Asia.

En el plano corporativo, Tencent y Alibaba decepcionan, mientras SoftBank logra sorprender positivamente, reflejando una creciente dispersión dentro del propio universo tecnológico asiático.

El petróleo corrige levemente, con el Brent retrocediendo hacia la zona de USD 110 tras comentarios de Trump sobre conversaciones importantes con Irán. Sin embargo, el nivel sigue siendo extremadamente elevado y continúa representando uno de los principales riesgos para inflación y crecimiento global. El mercado sigue interpretando que la suspensión de un eventual ataque no implica una solución real del conflicto.

El oro cae alrededor de 0,8%, mientras el dólar se fortalece cerca de 0,3%, reflejando un posicionamiento más defensivo y menor apetito por activos de riesgo. En criptomonedas, el tono sigue siendo negativo, con Bitcoin cayendo cerca de 0,2% y Ether alrededor de 0,3%, acompañando el deterioro del sentimiento global y la presión sobre activos de mayor beta. Bitcoin se mantiene además cerca de mínimos de mayo, mostrando que el flujo especulativo hacia riesgo perdió fuerza en las últimas sesiones.

@ Marex/ Stella Capital