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Noticias 21 de agosto

Los futuros estadounidenses intentan recuperar parte de la caída de ayer, con el S&P 500 avanzando cerca de 0,25% y el Nasdaq 100 alrededor de 0,50%. Sin embargo, el rebote luce condicionado: el Treasury a 10 años sigue cerca de 4,70%, el de 30 años permanece en torno a 5,24% y el Brent continúa por encima de USD 93. La presión de fondo no desapareció; simplemente se moderó después de la caída previa.

El mercado sigue enfocado en la curva larga. El alivio generado por las recompras del Tesoro duró apenas un día, porque el programa es pequeño frente al tamaño del mercado de deuda soberana. La lectura es clara: Bessent puede comprar tiempo, pero no resolver por sí solo el problema de oferta, déficit y confianza en los Treasuries. La sesión también estará distorsionada por el vencimiento masivo de opciones. Aproximadamente 60% del interés abierto vence en la apertura y 40% al cierre, por lo que la acción de precio puede verse amplificada y no necesariamente reflejar convicción institucional real.

En inteligencia artificial, el foco pasa del crecimiento al financiamiento. Broadcom busca más de USD 60.000 millones en financiamiento senior garantizado, con una estructura que podría llegar a USD 100.000 millones, destinada a Anthropic y otros clientes de infraestructura. La señal es importante: el ciclo de IA sigue activo, pero cada vez depende más de crédito, vehículos fuera de balance y competencia por capital de largo plazo.

En corporativos, Ross Stores subió más de 7% en after-hours tras resultados mejores a lo esperado, una señal positiva dentro del consumo de descuento. Pero el mensaje agregado del retail sigue siendo selectivo: no hay colapso del consumidor, pero sí presión por gasolina, tasas altas y menor gasto discrecional.

Europa abre sin una dirección clara. El Stoxx 600 opera prácticamente plano, mientras mineras y bancos muestran mejor comportamiento relativo, y healthcare y media quedan más rezagados. La región sigue muy expuesta al mismo dilema global: tasas largas elevadas, energía cara y menor tolerancia a valuaciones exigentes. Si los rendimientos largos no ceden de forma sostenible, Europa tendrá poco margen para una recuperación amplia, incluso con sectores cíclicos o financieros mostrando resiliencia puntual. El dólar más débil ayuda al euro y a la libra, pero no cambia la lectura principal: el mercado sigue evaluando si la tensión en bonos es transitoria o parte de un repricing más estructural del costo de capital.

Asia cerró mixta, con mejor tono en Corea y China, mientras Japón y Australia retrocedieron. Corea vuelve a destacar por el soporte de memoria y semiconductores, aunque la volatilidad reciente muestra que el posicionamiento sigue frágil. En Japón, la inflación vuelve a presionar la discusión de política monetaria. El headline alcanzó 1,9% en julio, el core se ubicó en 1,8% y la inflación mayorista llegó a 7,2%, impulsada por electricidad y costos energéticos. Esto mantiene presión sobre el Banco de Japón y sobre el yen.

China tuvo mejor desempeño relativo, con avances en el CSI 300 y el Hang Seng. Aun así, el mercado asiático sigue atrapado entre dos fuerzas: apetito por IA y tecnología, pero presión macro por energía, dólar, tasas y posible endurecimiento en Japón.

El petróleo retrocede ligeramente, pero sigue en niveles elevados. El Brent opera por encima de USD 93 y el WTI cerca de USD 86, mientras el mercado espera los detalles del nuevo paquete de sanciones contra Irán. El punto clave no es solo el precio del crudo, sino la baja actividad en Hormuz: apenas siete buques transitaron el jueves, la mitad del día anterior.

La escalada geopolítica mantiene viva la prima energética. Bessent anticipó sanciones “históricas” contra Irán y Teherán prometió una respuesta militar y cibernética “devastadora”. Esto aumenta el riesgo de que el petróleo siga alimentando las expectativas inflacionarias que el mercado de bonos ya está descontando.

El oro avanza hacia la zona de USD 4.550 y se encamina a su tercera semana consecutiva de ganancias, apoyado por el dólar más débil, dudas sobre Treasuries y demanda de cobertura. Bitcoin supera los USD 72.000 y vuelve a tomar fuerza como expresión de desconfianza frente al deterioro fiscal, el aumento de deuda y los avances regulatorios en criptoactivos.

El mercado intenta estabilizarse, pero la estructura sigue frágil. La recuperación de futuros no cambia el mensaje central: bonos largos, petróleo y financiamiento de IA son los tres ejes que están marcando el precio del riesgo.-

Para portafolios, el enfoque debe seguir siendo selectivo. Mantener exposición a IA de calidad tiene sentido, pero la clave será diferenciar compañías con demanda real y capacidad de financiarse sin deteriorar su balance. En paralelo, la cobertura en activos reales sigue ganando valor mientras los Treasuries pierden credibilidad como ancla única de seguridad. La próxima semana será decisiva: Nvidia reporta el martes, el PCE de julio se publica después y Warsh hablará en Jackson Hole. Un buen resultado de Nvidia podría validar el ciclo de IA; un tono duro de Warsh podría devolver presión a la curva larga. Esa tensión definirá el cierre de agosto.

@ Marex/Stella Capital