Noticias 21 de mayo
El tono en Wall Street vuelve a enfriarse, con los futuros del S&P 500 cayendo alrededor de 0,4% y los del Nasdaq 100 retrocediendo cerca de 0,5%, después de que los resultados de Nvidia no lograran reactivar con fuerza el rally de inteligencia artificial. La compañía volvió a superar expectativas de manera contundente, pero el listón era tan alto que el mercado reaccionó con moderación. La lectura es clara: a estos niveles, el trade de IA necesita algo más que “buenos números” para volver a acelerar.
Nvidia reportó ingresos récord de USD 81.620 millones, con crecimiento de 85% interanual, EPS de USD 1,87 frente a USD 1,75 esperado, beneficio neto creciendo 210% y Data Center avanzando 92% hasta USD 75.200 millones. Además, la guía de Q2 quedó por encima del consenso, en un rango de USD 89.100–92.800 millones, junto con un nuevo buyback de USD 80.000 millones. Aun así, la acción apenas reaccionó en premarket, porque el mercado ya descontaba un escenario muy exigente y la compañía no despejó del todo la incertidumbre sobre China.
El frente macro vuelve a dominar. Los Treasuries retroceden y el rendimiento del 10 años se mantiene cerca de 4,60%-4,61%, mientras el 30 años opera alrededor de 5,13%, niveles que siguen presionando a los activos de larga duración. Las minutas del FOMC fueron más hawkish de lo que sugería el comunicado: la mayoría de los miembros estaría dispuesta a subir tasas si la inflación no cede, y la inflación difícilmente ceda de forma sostenida mientras el Estrecho de Ormuz siga parcialmente cerrado.
A nivel sectorial, la sesión muestra más dispersión. Nvidia se mantiene relativamente estable, Tesla avanza, pero otros nombres de crecimiento y software muestran presión. El mercado norteamericano sigue sostenido por grandes compañías con utilidades visibles, pero el margen de error es menor: con tasas largas elevadas, petróleo todavía alto y expectativas exigentes, una sorpresa “moderadamente positiva” ya no alcanza para sostener múltiplos.La atención pasa ahora a Walmart, solicitudes de desempleo, viviendas iniciadas, permisos de construcción y el PMI flash de EE.UU.. El mercado necesita confirmar si la economía estadounidense mantiene una divergencia positiva frente a Europa o si el shock energético empieza a filtrarse también al consumo y a la actividad real.
Europa muestra un tono más débil, con el Stoxx 600 cayendo alrededor de 0,3%, reflejando una combinación incómoda de menor impulso tecnológico, petróleo nuevamente al alza y deterioro macroeconómico. La región vuelve a quedar más expuesta al efecto energético y a la desaceleración de actividad.Los datos de PMI refuerzan esa fragilidad. En la zona euro, el PMI de servicios cayó a 46,4, por debajo del 47,8 esperado, señal de contracción clara y no solo de desaceleración marginal. El informe lo resume como una trampa de estanflación: inflación importada que obliga a mantener o subir tasas, mientras la economía real ya muestra señales de contracción.
En bonos, Alemania ve un leve repunte de yields y Reino Unido se mantiene algo más estable. Europa continúa atrapada entre inflación alta por energía y crecimiento debilitado, una combinación que puede presionar crédito, consumo y earnings durante los próximos meses. La lectura regional sigue siendo más defensiva que constructiva. Mientras el petróleo no baje de forma sostenida y Ormuz no muestre avances concretos, cualquier rebote europeo luce táctico y vulnerable.
Asia resiste mejor que Estados Unidos y Europa, apoyada por el entusiasmo tecnológico y por la lectura de que la IA sigue siendo un eje estructural de crecimiento regional. SoftBank se beneficia de expectativas alrededor de posibles IPOs vinculadas a OpenAI y otros activos de nueva economía, mientras compañías coreanas ligadas a robótica, movilidad y hardware reaccionan positivamente al discurso de Jensen Huang sobre la siguiente fase de IA.
La cadena asiática de semiconductores mantiene soporte, pero el contexto ya no es lineal. La región sigue altamente expuesta al gasto global en infraestructura tecnológica, a las restricciones comerciales entre EE.UU. y China y al precio del crudo. La ausencia de una guía más clara de Nvidia sobre China impide que el optimismo tecnológico se traduzca en una aceleración más amplia del mercado.
La divergencia frente a Occidente es notable: mientras EE.UU. y Europa vuelven a concentrarse en tasas, petróleo y crecimiento, Asia logra sostener algo más de entusiasmo por la próxima fase de inversión tecnológica. Aun así, ese soporte depende de que el ciclo de capex en IA siga acelerando y de que no aumenten las restricciones comerciales.
El petróleo vuelve a subir con fuerza, con el crudo avanzando alrededor de 2%, después de que Pakistán aclarara que el supuesto avance con Irán es apenas un premarco de 30 días de negociación, no un acuerdo de reapertura del Estrecho. Esto corrige la expectativa optimista del mercado: el alivio energético puede tardar más de lo previsto.
La Agencia Internacional de Energía advierte que el colchón de inventarios globales podría agotarse en junio si los flujos no se normalizan. Por eso, el riesgo de abastecimiento ya no es solo una prima financiera o geopolítica, sino una variable concreta para inflación, crecimiento y política monetaria.
El oro cae alrededor de 0,8%, probablemente por rebalanceos tácticos y fortaleza relativa del dólar más que por un cambio estructural en su rol de cobertura. En criptomonedas, el tono es algo más débil, con Bitcoin y Ether retrocediendo en línea con un entorno de menor apetito por riesgo.
La jornada refleja una corrección de expectativas. Nvidia entregó resultados extraordinarios, pero el mercado esperaba perfección; Ormuz mostró avances diplomáticos, pero no una reapertura real; y la Fed dejó claro que puede endurecer si la inflación persiste. El mensaje para carteras es que el ciclo de IA sigue estructuralmente fuerte, pero ya no basta para neutralizar por completo petróleo alto, tasas largas elevadas y deterioro macro en Europa. El sesgo sigue siendo selectivo: calidad en tecnología e infraestructura de IA, cautela en Europa y activos sensibles a energía, y vigilancia estrecha sobre tasas y petróleo.
@ Marex/ Stella capital
