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Noticias 26 de junio

Los futuros de acciones en EE. UU. vuelven a operar con sesgo negativo, presionados por tecnología, semiconductores y una nueva ola de cautela alrededor del trade de inteligencia artificial. Los futuros del Nasdaq 100 retroceden con mayor fuerza, mientras el S&P 500 también cae y el Dow Jones muestra una pérdida más moderada, reflejando una rotación defensiva después de una semana especialmente volátil.

El mercado sigue digiriendo dos mensajes importantes. Primero, que la narrativa de IA continúa siendo estructural, pero ya no se compra de forma indiscriminada. Segundo, que la nueva realidad de tasas bajo la Fed de Warsh está cambiando la forma en que se valoran los activos de crecimiento. Barclays advierte que la volatilidad podría mantenerse elevada durante el verano, especialmente si aumenta la probabilidad de una subida de tasas en septiembre. El ajuste reciente en tecnología, IA y commodities refleja toma de beneficios en los ganadores del año, mientras defensivos y calidad comienzan a recibir mayor flujo.

La presión en tecnología también se alimenta de reportes sobre un posible retraso de la salida a bolsa de OpenAI hasta 2027. Esto introduce una duda adicional sobre los tiempos de monetización del ecosistema de IA y sobre la capacidad del mercado para seguir asignando múltiplos elevados a compañías privadas con necesidades crecientes de capital. La lectura no invalida el ciclo, pero sí obliga a separar infraestructura real, flujo de caja visible y narrativa de largo plazo.

A esto se suman las alzas de precios anunciadas por Apple y Microsoft en algunos productos, incluyendo una nueva subida de precios en consolas Xbox. El mercado interpreta estos movimientos como señal de que el encarecimiento de memoria, almacenamiento y componentes sigue filtrándose hacia tecnología de consumo. El problema no es solo el costo: si los precios finales suben demasiado, el riesgo pasa a ser la elasticidad de la demanda.

En renta fija, los Treasuries avanzan ante el tono defensivo del mercado y la nueva caída del petróleo. La rentabilidad del bono a 10 años baja hacia 4,38%, mientras la tasa a 2 años también retrocede. La baja del crudo limita parte del repricing hawkish, pero no elimina el problema de fondo: tasas reales más altas, un dólar todavía firme y una Fed menos predecible siguen reduciendo el margen para múltiplos agresivos en tecnología.

Las bolsas europeas caen en línea con el deterioro global del sentimiento. El Stoxx Europe 600 retrocede cerca de 0,9%, afectado por la presión en tecnología, recursos básicos y una lectura más cautelosa sobre crecimiento global. La región vuelve a mostrar su vulnerabilidad frente a shocks externos: menor apetito por riesgo, dudas sobre China y sensibilidad a materias primas.

En Reino Unido, el FTSE 100 también opera a la baja. El ataque contra un buque en el Estrecho de Ormuz deterioró el sentimiento, aunque el petróleo sigue cayendo porque el tráfico marítimo continúa fluyendo. Esto muestra una tensión importante: el riesgo geopolítico no desapareció, pero el mercado energético ya no está reaccionando como si hubiera una interrupción severa de suministro.

En renta fija, los bonos europeos muestran mejor comportamiento. La rentabilidad del bund alemán a 10 años baja hacia 2,85%, mientras el gilt británico se mantiene cerca de 4,70%. Los traders ya no descuentan completamente una nueva subida de 25 puntos básicos del BCE, lo que refleja cierto alivio en expectativas de inflación por energía, aunque el entorno sigue lejos de ser cómodo.

En corporativos, Volkswagen estaría evaluando nuevos recortes de empleo y posibles cierres de fábricas dentro del plan de Oliver Blume para recuperar competitividad. La noticia refuerza el desafío estructural del sector automotriz europeo: presión de costos, transición tecnológica, competencia china y menor flexibilidad operativa.

También destaca Airbus, después de que China Eastern Airlines firmara un pedido por 25 aviones A330neo valorado en USD 9.350 millones. Las entregas están previstas entre 2029 y 2033, y la compañía indicó que la compra busca ampliar capacidad, renovar flota, optimizar rutas y reducir costos operativos. La noticia aporta un soporte corporativo relevante para el sector aeroespacial europeo, aun en una jornada más débil para el mercado.

Asia fue una de las regiones más golpeadas por la venta global en tecnología. El MSCI Asia Pacific cae con fuerza, arrastrado por semiconductores, hardware de IA y la presión sobre Japón y Corea del Sur. La región sigue siendo una de las más beneficiadas estructuralmente por inteligencia artificial, pero también una de las más expuestas a cualquier corrección del posicionamiento global en chips.

En Japón, SoftBank cae con fuerza tras el reporte de que OpenAI podría retrasar su IPO hasta 2027. La noticia pesa directamente sobre una de las compañías más asociadas al ecosistema de IA privada y retrasa una potencial vía de monetización para una de sus inversiones más relevantes. La presión sobre SoftBank contribuye al retroceso del Nikkei.

Corea del Sur vuelve a estar bajo presión. Las ventas en Samsung Electronics y SK Hynix provocan otra suspensión de operaciones en Seúl, reflejando la fragilidad del posicionamiento en memoria y semiconductores tras la fuerte apreciación previa. Aun así, medios surcoreanos reportan que ambas compañías podrían anunciar nuevas inversiones por cientos de miles de millones de dólares, lo que mantiene viva la tesis estructural de capex en IA.

El mensaje para Asia es claro: el ciclo de inteligencia artificial sigue intacto en términos de demanda de largo plazo, pero el mercado ya no está dispuesto a ignorar valoración, apalancamiento y concentración de flujos. La región conserva atractivo estructural, aunque con volatilidad más elevada.

El petróleo retoma la caída, con el Brent retrocediendo hacia la zona de USD 72-73 por barril. El movimiento se da incluso después del ataque contra un buque en el Estrecho de Ormuz, porque el tráfico sigue fluyendo y la lectura dominante es que no existe, por ahora, una interrupción material del suministro.

Irán señaló que la vía marítima será gestionada de acuerdo con su pacto con EE. UU., lo que reduce la prima de riesgo geopolítico sobre el crudo. La caída del petróleo no alcanza para impulsar a las acciones, pero sí ofrece soporte a los bonos al aliviar presiones inflacionarias.

El oro avanza hacia la zona de USD 4.050 por onza, beneficiado por un tono más defensivo en los mercados. El movimiento confirma que, aunque el petróleo cae, los inversionistas siguen buscando cobertura frente a volatilidad, tasas reales y riesgo geopolítico residual.

Las criptomonedas muestran un comportamiento mixto. Bitcoin registra un avance moderado, mientras Ether retrocede levemente. La lectura sigue siendo de apetito por riesgo selectivo: los inversionistas no están abandonando completamente activos de beta alta, pero el liderazgo continúa lejos de cripto y mucho más concentrado en renta fija defensiva, oro y compañías de calidad.

El mercado cierra la semana con una señal clara: la inteligencia artificial sigue siendo una tesis estructural, pero el período de compra indiscriminada quedó atrás. La posible demora de OpenAI, la presión sobre SoftBank, la volatilidad en Samsung y SK Hynix, y la toma de beneficios en semiconductores muestran que el mercado empieza a exigir monetización, disciplina de capital y visibilidad de retornos.

Para portafolios, el entorno favorece una postura más selectiva. La caída del petróleo reduce presión inflacionaria y apoya bonos, pero la Fed de Warsh, las tasas reales más altas y la fortaleza relativa del dólar mantienen elevada la sensibilidad de las valuaciones. Conviene seguir expuestos a infraestructura de IA y calidad, pero con menor beta, más liquidez y mayor disciplina táctica. La oportunidad sigue existiendo, pero ya no está en perseguir momentum; está en comprar selectivamente donde los fundamentales justifiquen el precio.

@ Marex/ Investing