Noticias 27 de abril
Los mercados estadounidenses arrancan la semana cerca de máximos históricos, pero con un tono más selectivo. Los futuros del S&P 500 operan prácticamente planos y el Nasdaq 100 avanza 0,2%, sostenido por el impulso tecnológico, mientras el mercado entra en una semana decisiva por la concentración de resultados de megacaps —Alphabet, Microsoft, Amazon, Meta y Apple— y por la decisión de tasas de la Fed. El rally de abril sigue siendo relevante, con el S&P 500 acumulando casi 10% en el mes, pero desde estos niveles el mercado necesita validación: earnings sólidos, continuidad del momentum en IA y una señal de que la geopolítica no vuelve a presionar agresivamente al petróleo.
El mensaje de fondo sigue siendo constructivo para renta variable. JPMorgan mantiene una visión positiva y considera que cualquier debilidad en acciones debería comprarse, argumentando que el sell-off asociado al conflicto de Medio Oriente abrió una oportunidad más que una señal para volverse defensivos. La firma destaca que el contexto actual no se parece al shock inflacionario de 2022: el crecimiento salarial viene desacelerándose y se ubica más cerca de 4%, frente a niveles superiores al 6% en 2022, lo que reduce la necesidad de un endurecimiento agresivo de los bancos centrales. Además, las expectativas de ganancias siguen siendo un soporte clave, con crecimiento estimado de EPS para 2026 de alrededor de 20% en el S&P 500, 19% en la eurozona y 45% en emergentes.
El liderazgo, sin embargo, no es uniforme. La tecnología sigue siendo el eje del mercado, pero la discusión está migrando hacia calidad, capacidad de monetización y disciplina de capital. En Nvidia, Bank of America ve un potencial catalizador adicional en retornos de capital: estima que la compañía generará más de USD 400.000 millones de free cash flow combinado en 2026 y 2027, una cifra comparable a Apple y Microsoft juntas, pero cotizando con un descuento cercano al 30% en múltiplo de market cap a FCF frente a esas compañías. La baja rentabilidad por dividendo —apenas 0,02%— limita su presencia en portafolios orientados a ingresos, por lo que una política más agresiva de retorno al accionista podría ampliar su base de compradores. Aun así, BofA también reconoce riesgos: Nvidia ya pesa cerca de 8,3% del S&P 500 y enfrenta competencia creciente de AMD y chips custom de Broadcom, Google y Amazon, aunque mantiene una participación estimada superior al 70% del valor capturado en IA.
La otra cara de esa selectividad aparece en AMD. Northland Capital rebajó la acción a Market Perform después de más de una década de visión positiva, con precio objetivo de USD 260, señalando que las estimaciones de consenso para 2027 lucen demasiado optimistas. La firma espera que AMD supere expectativas la próxima semana, pero advierte que el resultado probablemente no sea tan sólido como el de Intel, y marca tres riesgos: márgenes brutos estructuralmente limitados, mayor competencia de Intel y dependencia de TSMC, donde Nvidia podría tener ventaja como cliente prioritario. Esto no invalida la tesis de semiconductores, pero sí refuerza que el mercado empieza a diferenciar mucho más entre ganadores dentro del mismo trade de IA.
En paralelo, la geopolítica sigue siendo el principal riesgo de cola. Irán presentó una nueva propuesta para reabrir el Estrecho de Ormuz y extender —o incluso hacer permanente— el cese del fuego, dejando las negociaciones nucleares para una etapa posterior. El plan fue transmitido a Washington a través de mediadores pakistaníes, aunque la Casa Blanca todavía no dio señales claras de aceptarlo y Trump mantiene una reunión de seguridad nacional sobre Irán. El punto crítico es que el mercado todavía descuenta una salida negociada, pero el Estrecho sigue cerrado y el crudo continúa en niveles elevados.
En Europa, las bolsas avanzan alrededor de 0,4%, acompañando el mejor tono global, pero la región sigue en una posición más vulnerable por su dependencia energética. El FTSE 100, el DAX y el CAC registraron avances moderados tras la propuesta iraní sobre Ormuz, aunque el mercado continúa pendiente de la respuesta de Washington. En renta fija, los rendimientos del bund alemán y del bono británico suben apenas 1 punto básico, mientras el euro y la libra se fortalecen frente al dólar. La lectura regional es clara: Europa se beneficia del apetito global por riesgo, pero el petróleo todavía alto limita una recuperación más agresiva por el riesgo de inflación importada y márgenes presionados.
Dentro de Europa y materias primas estratégicas, el movimiento corporativo también es relevante. Critical Metals sube tras anunciar una carta de intención para adquirir la totalidad de European Lithium, en una operación valorada aproximadamente en USD 835 millones. El acuerdo permitiría consolidar el 100% del proyecto de tierras raras Tanbreez en Groenlandia, reforzando el interés por activos críticos vinculados a transición energética, defensa, electrificación y cadenas de suministro estratégicas.
También en Groenlandia, Greenland Energy sube con fuerza tras anunciar un acuerdo con Halliburton para servicios integrados de consultoría y gestión logística en su campaña de perforación Jameson Land 2026. El acuerdo cubre planificación, coordinación, transporte de equipos y servicios de perforación, y se suma a alianzas previas con Stampede Drilling y Desgagnés. La compañía espera perforar sus primeros dos pozos en 2026, en una cuenca de aproximadamente 2 millones de acres, lo que refuerza el valor estratégico de regiones árticas en un entorno de energía más cara y seguridad de suministro más relevante.
En Asia, los mercados acompañan el tono positivo global, impulsados por la suba de Wall Street del viernes y por la expectativa de algún tipo de acuerdo parcial entre Estados Unidos e Irán. Aun así, la región sigue siendo una de las más sensibles al cierre de Ormuz, dado su alto grado de dependencia energética y su exposición al comercio global. El yen avanza levemente frente al dólar, en una sesión donde el optimismo geopolítico ayuda, pero la falta de una reapertura efectiva del Estrecho mantiene un sesgo prudente.
En materias primas, el petróleo sigue firme, con el Brent en torno a USD 106,5 y el WTI avanzando alrededor de 0,9%, reflejando que el mercado no descuenta una normalización rápida del suministro. Aunque la propuesta iraní puede reducir parte de la prima de riesgo si avanza, todavía no hay confirmación operativa de reapertura. Mientras eso no ocurra, el crudo seguirá funcionando como techo para múltiplos, presión para bonos y fuente de riesgo inflacionario. El oro se mantiene estable, mientras el dólar cede 0,2%, favoreciendo a las monedas europeas.
En criptomonedas, el tono es más débil, con Bitcoin cayendo 0,6% y Ether retrocediendo 1,9%, en una jornada donde el mercado cripto no acompaña plenamente el apetito por riesgo de las bolsas. La lectura es consistente con una toma de ganancias tras el fuerte avance reciente y con una mayor sensibilidad a tasas, dólar y volatilidad geopolítica.
En síntesis, el mercado sigue apoyado por tres pilares: earnings sólidos, momentum de IA y expectativa de desescalada geopolítica. Pero los tres necesitan confirmación esta semana. Si las megacaps validan el crecimiento, la Fed evita un tono excesivamente hawkish y Ormuz muestra avances reales, cualquier debilidad puede seguir siendo oportunidad de compra. Si falla alguno de esos pilares, el rally de abril podría necesitar una pausa más profunda. El sesgo sigue siendo constructivo, pero la selección importa más que la beta.
@ Investing / Marex
