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Noticias 27 de mayo

Wall Street mantiene el impulso alcista y continúa marcando nuevos máximos históricos, respaldado por la fortaleza del ciclo de inversión en inteligencia artificial y por una moderación de las preocupaciones energéticas. El S&P 500 cerró en 7.519 puntos (+0,61%) y el Nasdaq avanzó 1,19%, ambos en máximos históricos, mientras el Dow Jones quedó rezagado por la debilidad del sector energético. El principal catalizador fue Micron Technology, que se disparó 19% y superó por primera vez el billón de dólares de capitalización bursátil, impulsada por la creciente convicción de Wall Street respecto al mercado de memoria para inteligencia artificial. Analistas destacan que los nuevos contratos de suministro firmados con grandes hyperscalers incorporan compromisos de volumen de largo plazo y mecanismos de precios más estables, reduciendo significativamente la tradicional volatilidad cíclica del sector. Este movimiento refuerza la percepción de que la infraestructura de IA continúa en una fase temprana de expansión.

La caída de más del 5% en el WTI hasta la zona de USD 91,5 por barril, asociada a avances en las conversaciones entre EE.UU. e Irán para extender el alto al fuego y avanzar hacia la reapertura del Estrecho de Ormuz, también contribuyó a mejorar el sentimiento de mercado. En paralelo, los rendimientos de los Treasuries retrocedieron cerca de 6 puntos básicos, reduciendo presión sobre las valuaciones de crecimiento.

La atención de hoy se concentra en los resultados de Marvell Technology y Salesforce, considerados pruebas relevantes para evaluar la demanda real de infraestructura vinculada a inteligencia artificial y la capacidad de monetización de las inversiones corporativas en tecnología. Marvell llega tras una revalorización superior al 130% en el año, mientras que Salesforce enfrenta expectativas particularmente exigentes después de una caída acumulada cercana al 32% en 2026. El tono general sigue siendo constructivo. Goldman Sachs elevó su objetivo para el S&P 500 a 8.000 puntos desde 7.600, argumentando que la fortaleza de resultados corporativos continúa compensando gran parte de los riesgos macroeconómicos.

Los mercados europeos mantienen una postura más cautelosa. Aunque la expectativa de una subida de tasas por parte del BCE en junio permanece prácticamente descontada, el impacto potencial sobre la inflación sería limitado frente a factores exógenos como la evolución del conflicto en Medio Oriente y los precios energéticos. La atención continúa centrada en la trayectoria de la inflación y en la sensibilidad de la región a los costos energéticos. A diferencia de Estados Unidos, Europa sigue mostrando una mayor vulnerabilidad ante cualquier interrupción prolongada del suministro energético, por lo que una normalización del tránsito en Ormuz sigue siendo un factor clave para mejorar las perspectivas de crecimiento.

El sector tecnológico asiático continúa beneficiándose del renovado apetito global por infraestructura de inteligencia artificial. El fuerte desempeño reciente de fabricantes de chips y memoria mantiene a la región como uno de los principales beneficiarios del ciclo de inversión tecnológica global. Sin embargo, los inversores continúan monitoreando la evolución de las tensiones geopolíticas y comerciales. Taiwán, Corea del Sur y otros actores clave de la cadena global de semiconductores permanecen en el centro de la estrategia tecnológica mundial, lo que convierte a la región en un componente fundamental para la continuidad del ciclo de IA.

El petróleo registró una corrección relevante, con el WTI retrocediendo más de 5% hasta la zona de USD 91,5, reflejando mayores expectativas de distensión entre Washington y Teherán y una eventual reapertura del Estrecho de Ormuz. Esta caída constituye actualmente uno de los principales factores de alivio para los mercados, al reducir el riesgo de una nueva aceleración inflacionaria. En renta fija, la disminución de las tasas soberanas refuerza el argumento de que el mercado sigue interpretando el shock energético como potencialmente transitorio, aunque la publicación del PCE de abril y la segunda estimación del PIB estadounidense mañana serán determinantes para validar esa tesis.

De cara a los próximos días, el principal riesgo para los mercados sigue siendo una sorpresa inflacionaria derivada del componente energético. Si el PCE subyacente no muestra aceleración significativa, el escenario de “shock petrolero transitorio” ganaría credibilidad y permitiría que el rally continúe apoyado por resultados corporativos e inteligencia artificial. Por el contrario, una sorpresa al alza reabriría el debate sobre nuevas subidas de tasas y aumentaría la volatilidad en bonos y acciones

El mercado vuelve a girar alrededor de dos ejes: la continuidad del ciclo de inversión en inteligencia artificial y la evolución de las negociaciones entre EE.UU. e Irán. Por ahora, ambos factores juegan a favor de los activos de riesgo: la demanda tecnológica continúa acelerándose, mientras la caída del petróleo reduce presión sobre inflación y tasas. El próximo examen llegará con los resultados de Marvell y Salesforce, y posteriormente con el PCE, que definirá si el mercado puede extender los máximos históricos o enfrenta una nueva fase de volatilidad.

@ Marex/ Stella Capital