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Noticias 28 de septiembre

Las acciones caen junto con los Treasuries mientras se enfrían las expectativas de un avance inmediato en la guerra entre EE.UU. e Irán. El repunte del petróleo vuelve a presionar las expectativas de inflación y empuja los rendimientos al alza: el Treasury a 10 años sube hacia 5,23% y el de 5 años se acerca a 5,06%. Los futuros del Nasdaq 100 retroceden con fuerza y los semiconductores vuelven a estar entre los segmentos más golpeados.

El mercado regresa al régimen de “buenas noticias son malas noticias”. La economía sigue mostrando fortaleza, pero esa resiliencia obliga a mantener una Fed más restrictiva por más tiempo. El mercado ya asigna una probabilidad cercana a 70% a una nueva subida de tasas el próximo mes, mientras la atención se desplaza al PCE del miércoles y al reporte de empleo del viernes. Si los datos salen sólidos, serán positivos para la economía, pero probablemente negativos para bonos, múltiplos y activos de larga duración.

La presión viene de tres frentes: petróleo más alto, tasas reales elevadas y valuaciones exigentes en tecnología. El rendimiento real del Treasury vuelve a niveles no vistos en años, lo que aumenta el costo de oportunidad de mantener activos sin flujo inmediato y fuerza una revisión de múltiplos, incluso en compañías con buenas perspectivas de crecimiento.

En inteligencia artificial, Meta resume la tensión actual del mercado. Muse alcanzó rápidamente el primer lugar en descargas en EE.UU. y generó entusiasmo por el potencial de los agentes de IA, pero todavía existe una brecha importante entre la promesa futura y la ejecución actual. El mercado no está pagando únicamente lo que la aplicación hace hoy; está descontando lo que podría llegar a representar como plataforma de consumo, productividad y monetización.

Europa muestra mayor resiliencia relativa, con el Stoxx 600 ligeramente positivo, apoyado por consumo y sectores puntuales. En Reino Unido, las constructoras de viviendas repuntan con fuerza tras el anuncio de un programa de préstamos para compradores primerizos, lo que da soporte al sector pese al entorno de tasas elevadas.

En renta fija, el bund alemán y el gilt británico vuelven a subir en rendimiento, acompañando el ajuste global de tasas. El mensaje sigue siendo el mismo: mientras el petróleo suba y los datos macro no muestren enfriamiento claro, los bancos centrales tendrán poco espacio para sonar más flexibles. En corporativos, Nu Holdings habría explorado una adquisición de Monzo, lo que mantiene activo el interés estratégico por banca digital, incluso en un entorno de mayor costo de capital.

Asia opera en negativo, con presión sobre semiconductores y emergentes. La región sigue siendo especialmente sensible al petróleo, a la fortaleza del dólar y a la dirección de las tasas globales. SK Hynix cae por reportes de una posible salida a bolsa de su subsidiaria estadounidense, sumando preocupación sobre estructura societaria y complejidad corporativa.

El yen se fortalece levemente frente al dólar, aunque sigue cerca de niveles que mantienen al mercado atento a posibles señales de intervención. Japón continúa siendo una pieza clave para la liquidez global por el impacto del carry trade y la normalización monetaria.

En Australia, Northern Star rechazó una oferta de Gold Fields, en un momento en que la fuerte caída del oro vuelve a presionar a las mineras y reordena el apetito por activos vinculados a metales preciosos.

El petróleo vuelve a ser el principal catalizador. El Brent sube hacia USD 108 después de que Teherán endureciera sus condiciones para reabrir el Estrecho de Hormuz y ante señales mixtas desde Washington sobre nuevas conversaciones. Esto reaviva la cadena que más preocupa al mercado: crudo más alto, inflación más persistente, Fed más restrictiva, rendimientos más altos y menor tolerancia a múltiplos elevados.

El oro cae con fuerza, presionado por el repunte de tasas reales y por un mercado donde los bonos están absorbiendo parte del rol de ajuste que normalmente cumplirían los bancos centrales. En cripto, el tono también es negativo: Bitcoin y Ether retroceden junto con el menor apetito por riesgo y la presión sobre activos de alta beta.

Brasil entra al radar de mercado por el calendario electoral. Las encuestas recientes muestran una carrera estrecha entre Lula y Flávio Bolsonaro, con escenarios de empate técnico en algunas mediciones. Para los activos brasileños, el punto clave no es proyectar un ganador, sino entender cuánto optimismo fiscal y político ya está incorporado en precios.

Si el mercado ya descontó un escenario de cambio de gobierno y ajuste fiscal, el margen de error se reduce. En ese contexto, Brasil deja de ser una tesis puramente macro y se convierte en una posición altamente sensible al resultado electoral, al margen de error de las encuestas y a la credibilidad de las propuestas fiscales posteriores.

La lectura del día es defensiva. El petróleo vuelve a subir, los rendimientos reales se mantienen exigentes y el mercado empieza a cuestionar cuánto crecimiento de IA ya está incorporado en precios. No es un problema de ganancias todavía; es un problema de valuación.

Para portafolios, el enfoque debe ser más disciplinado: calidad, generación de caja, exposición selectiva a IA y cuidado con activos que dependen exclusivamente de expansión de múltiplos. La IA sigue siendo estructural, pero ganancias fantásticas no siempre implican retornos fantásticos si las tasas comprimen valuaciones. Mientras el Brent siga cerca de USD 108 y el Treasury a 10 años permanezca por encima de 5%, conviene evitar beta indiscriminada y construir exposición de forma escalonada.

@ Marex/ Stella Capital