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Noticias 7 de julio

Wall Street muestra un tono más débil esta mañana, especialmente en tecnología. Los futuros del S&P 500 caen levemente y los del Nasdaq 100 retroceden cerca de 1%, en una sesión donde vuelve la presión sobre semiconductores tras los resultados preliminares de Samsung. Aunque la compañía reportó un salto histórico en utilidades, el mercado esperaba aún más, confirmando que el sector entró en una fase donde ya no alcanza con buenos números: la vara de expectativas está muy alta.

La corrección se concentra en chips y memoria, con presión sobre nombres como Micron y Sandisk en premarket. El movimiento luce más como una toma de ganancias táctica que como un deterioro estructural de la tesis de inteligencia artificial. La demanda por memoria de alto ancho de banda, equipos, redes y capacidad de cómputo sigue siendo sólida; sin embargo, después del rally extraordinario, el mercado exige confirmación continua de crecimiento y márgenes.

A nivel de índices, también pesa la incorporación de SpaceX al Nasdaq 100, que puede generar flujos técnicos y rotaciones dentro del índice. El evento es relevante para fondos indexados, pero no cambia los fundamentos del resto del mercado. Dentro del propio sector tecnológico, se observa cierta dispersión: los hyperscalers resisten mejor, lo que sugiere que el mercado no está abandonando la temática de IA, sino volviéndose más selectivo.

En renta fija, los Treasuries pierden algo de terreno. El rendimiento del bono a 10 años se ubica cerca de 4,49%-4,50%, mientras el tramo de 30 años se acerca nuevamente a 5%. Esta combinación de acciones cerca de máximos y tasas largas en niveles exigentes vuelve a ser un punto de atención para las valuaciones, especialmente en activos de crecimiento.

Europa opera más estable, con el Stoxx 600 prácticamente plano, aunque por debajo de la superficie el tono es algo mejor de lo que sugiere el índice. La mayoría de los sectores avanza, reflejando una rotación más amplia fuera del núcleo de tecnología y semiconductores.

El mercado europeo se beneficia de esa mayor dispersión sectorial, con demanda en industrias, software y sectores más rezagados. Aun así, el repunte del petróleo limita el margen de avance, especialmente por la sensibilidad de la región a energía, inflación y crecimiento.

En bonos, los rendimientos europeos también suben de forma moderada, acompañando el movimiento global de tasas. La lectura sigue siendo defensiva: Europa muestra mejor amplitud relativa, pero no un rally agresivo.

Asia es la región más golpeada de la jornada. La presión se concentra en Corea del Sur, donde Samsung cae con fuerza pese a reportar resultados muy sólidos en términos absolutos. El mensaje es claro: el mercado ya descuenta un escenario de crecimiento muy alto para memoria e infraestructura de IA, por lo que cualquier dato que no supere ampliamente las expectativas puede generar ventas importantes.

La debilidad asiática vuelve a poner sobre la mesa la pregunta central del mercado: cuánto más puede durar el superciclo de inversión en inteligencia artificial y si la demanda final podrá seguir justificando niveles de capex tan elevados. Por ahora, la corrección parece más asociada a posicionamiento, valoración y toma de beneficios que a una ruptura de fundamentales.

Japón también sigue en foco por la debilidad del yen, que permanece cerca de mínimos de varias décadas frente al dólar. Esto mantiene latente el riesgo de intervención y puede tener implicancias sobre el carry trade global.

El petróleo rebota tras nuevos ataques a embarcaciones cerca del Estrecho de Ormuz. El WTI avanza hacia la zona de USD 69,5 y el Brent se mantiene alrededor de USD 72, reintroduciendo una prima de riesgo geopolítico que el mercado había empezado a descontar como resuelta. El movimiento recuerda que, aunque la OPEP+ aumentó producción, el riesgo principal sigue estando en la seguridad del corredor por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial.

La energía vuelve así a ser un factor relevante para inflación y bonos. El mercado pasa de una narrativa de exceso de oferta a una lectura más equilibrada, donde la normalización de Ormuz todavía no puede darse por asegurada.

El oro se mantiene por encima de USD 4.100, cumpliendo un rol de cobertura estructural en un entorno de ruido geopolítico y tasas largas elevadas. En cripto, el tono es más débil, con Bitcoin y Ether retrocediendo en línea con un mercado menos dispuesto a asumir beta mientras sube la volatilidad en tecnología.

La sesión combina dos focos de riesgo: toma de ganancias en semiconductores y reaparición de tensión geopolítica en Ormuz. En IA, los fundamentos siguen siendo sólidos, pero el mercado exige más selectividad después del fuerte rally. En energía, el repunte del crudo muestra que la prima geopolítica puede volver rápidamente si se deteriora la seguridad marítima.

Para portafolios, el mensaje es mantener exposición a calidad, infraestructura de IA y compañías con balance sólido, pero evitando beta indiscriminada. La combinación de tasas largas cerca de niveles incómodos, petróleo más volátil y expectativas exigentes en semiconductores favorece una gestión más disciplinada del riesgo.

@Marex/ Stella Capital