Noticias 8 de enero
Los mercados globales inician la jornada con un tono más cauto, marcado por una toma de ganancias selectiva en tecnología, una rotación sectorial hacia defensa y señales mixtas desde Asia y los mercados de materias primas, todo enmarcado en un inicio de 2026 que sigue dominado por la inteligencia artificial, la geopolítica y el ajuste fino de expectativas macroeconómicas.
En Estados Unidos, los futuros de Wall Street operan en baja moderada, reflejando una pausa en el rally tecnológico que había dominado las primeras ruedas del año. El Nasdaq 100 retrocede 0,3%, cortando una racha de tres subas consecutivas, mientras que el S&P 500 cae 0,2% y el Dow Jones 0,3%. La corrección responde principalmente a una toma de ganancias en semiconductores y acciones ligadas a IA, tras un desempeño muy fuerte desde comienzos de año. Intel corrige en el premarket luego de acumular avances cercanos al 15% en 2026, mientras que Nvidia logra desacoplarse del tono general y sube ante versiones de que China podría autorizar la importación de sus chips H200, un desarrollo relevante considerando que el país es el mayor mercado mundial de semiconductores y clave para la demanda futura de infraestructura de IA.
Este movimiento se da en un contexto en el que varias casas de análisis, como Cantor, sostienen que las acciones de internet y plataformas digitales podrían volver a superar al mercado en 2026, a medida que la inteligencia artificial entra en una fase de sinergias y monetización más visible, más allá de la etapa inicial de inversión intensiva. Es decir, el ajuste actual no invalida la tendencia estructural, pero sí introduce mayor selectividad dentro del sector tecnológico.
En paralelo, se observa una fuerte rotación hacia el sector defensa. Las declaraciones de Donald Trump, señalando su intención de elevar el gasto militar de EE.UU. hasta USD 1,5 billones el próximo año, impulsaron un rally marcado en compañías como Lockheed Martin y RTX, con subas superiores al 4%. Este movimiento refuerza la idea de que el complejo industrial-militar se consolida como uno de los grandes ganadores estructurales del nuevo ciclo geopolítico.
En renta fija, los Treasuries muestran leves ventas, con el rendimiento del bono a 10 años subiendo a 4,16%, en una jornada donde los despidos anunciados en diciembre cayeron a un mínimo de 17 meses, aportando una señal de estabilidad al mercado laboral. Aun así, el foco inmediato está puesto en el dato de empleo del viernes, que podría redefinir expectativas de política monetaria. La Reserva Federal sigue dividida entre un escenario de desaceleración gradual y la necesidad de no relajar demasiado las condiciones financieras, manteniendo abierto el debate sobre el sendero de tasas.
En Europa, el tono también es más defensivo. El Stoxx Europe 600 retrocede 0,4%, en línea con la cautela global. Al igual que en EE.UU., el sector defensa lidera las subas, con BAE Systems llegando a ganar cerca de 7% tras las señales de mayor gasto militar estadounidense, contagiando al resto del sector en el continente. En contraste, el sector energético muestra debilidad: Shell reconoció un deterioro significativo en su desempeño de trading de petróleo durante el cuarto trimestre, afectado por la caída de los precios del crudo. En el Reino Unido, Tesco sufre una corrección de hasta 6% luego de reportar un crecimiento de ventas comparables navideñas por debajo de lo esperado, reavivando preocupaciones sobre el consumo en un entorno de presión sobre el poder adquisitivo.
En los mercados de bonos europeos, los rendimientos suben acompañando el movimiento global: la tasa alemana a 10 años avanza hasta 2,87%, mientras que el gilt británico se mantiene estable en torno a 4,42%, reflejando un equilibrio entre crecimiento débil y expectativas de política monetaria menos expansiva.
En Asia, el foco se concentra tanto en tecnología como en crédito. Samsung Electronics sorprendió con un salto del 208% en sus ganancias, impulsado por la fuerte demanda global de servidores de IA y el consecuente aumento en los precios de las memorias, lo que refuerza la narrativa de que el ciclo de inversión en inteligencia artificial sigue plenamente vigente. Al mismo tiempo, la región lidera una ola histórica de emisiones de deuda: empresas y gobiernos de EE.UU., Europa y Asia ya colocaron cerca de USD 260.000 millones en lo que va del año, el mayor volumen registrado para este período, con Asia como uno de los principales motores de esa oferta. El posible aval de China a la importación de chips avanzados de Nvidia es visto como un alivio clave para el sector tecnológico global, dada la centralidad del mercado chino en la cadena de semiconductores.
En commodities, el petróleo muestra un leve rebote técnico tras varias jornadas de presión. El WTI sube 1,2% hasta USD 56,66, mientras que el Brent se mantiene por encima de USD 60, en un mercado que sigue evaluando el balance entre oferta holgada y riesgos geopolíticos. Los metales preciosos corrigen, con el oro cayendo 0,5% hacia USD 4.432 la onza y la plata también retrocediendo, en un entorno de menor demanda defensiva. A más largo plazo, sin embargo, el panorama para los metales industriales sigue siendo constructivo: S&P Global estima que la demanda de cobre podría aumentar un 50% hacia 2040, impulsada por la inteligencia artificial, la electrificación y el gasto en defensa, reforzando su carácter estratégico.
En conjunto, el arranque de 2026 muestra un mercado que sigue siendo estructuralmente favorable para tecnología, defensa y commodities estratégicos, pero con mayor diferenciación entre ganadores y perdedores. La combinación de datos macro mixtos, ajustes en expectativas monetarias y tensiones geopolíticas mantiene a los inversores cautelosos, privilegiando rotaciones tácticas sin abandonar las grandes tendencias de fondo.
@Investing/Marex
